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Identidad corporativa

La idea de identidad se configura debido a las características singulares que definen a los seres y a las cosas. Cualquier tipo de organización, da igual del tipo que sea, tiene igualmente una identidad, la cual puede ser potenciada si cuidamos su imagen. Todos los seres y objetos están dotados de características que les son propias, las cuales nos permiten que las podamos distinguir y guardar de forma reconocible en nuestra memoria.

Si, por ejemplo, observamos una flor o un perro, somos capaces de percibir su forma, su color, su tamaño… y es a través de estos elementos que somos capaces de identificarlos, pero si impregnamos la huella de nuestro pulgar en tinta y la plasmamos sobre un papel  percibimos unas formas que tienen un significado más allá de la huella misma, ya que la huella señala a la persona a la que pertenece. Es por medio de estas asociaciones creadas partiendo de una serie de conocimientos adquiridos (la huella con el hombre), que el diseñador utilizará signos representativos para crear las marcas que los identifique.

Representar un objeto simulando su aspecto físico es fácil, pero representar una entidad que posee múltiples aspectos es casi imposible si quiere hacerse de forma exhaustiva, es por ello que surgen elementos simbólicos que permiten representarla de forma global.

La marca es la imagen sobre la que se tiene que generar todo un sistema de asociaciones mentales relacionadas con una entidad o con un producto, y en la marca juega un papel fundamenta el logotipo, que normalmente está formado por dos elementos, el elemento visual y el verbal, siendo este último el nombre de la marca que habrá de representar a la entidad, producto o servicio. El elemento visual será una representación gráfica específica que ayudará a establecer su reconocimiento en la memoria de la gente. La marca y su logotipo se ha de cuidar de forma especial, tanto en su tratamiento gráfico y verbal, como también el sonido que produce al leerse, debiendo ser agradable, original y sencillo de recordar. Los logotipos deben ser visibles irreconocibles antes que legibles.

Para el elemento verbal, habitualmente se forman los nombres de las entidades por combinación de iniciales o sílabas que hacen referencia a sus dueños, a las actividades que realizan o a su aplicación. Otras denominaciones también usadas en las marcas se originan por el uso de un nombre propio de persona, o bien pueden hacer referencia al origen geográfico, área de influencia, atributos, imágenes literarias, mitología, etc.

El símbolo es un signo representativo (elemento visual) cuya sola visualización debe ser suficiente para la identificación inmediata de la entidad, producto, etc. Debe poder memorizarse, reconocerse y diferenciarse fácilmente. Como símbolos se pueden emplear iconos,figuras abstractas, reproducciones realistas o elementos sin significación explicita, y que podemos agrupar en:

  1. Símbolos espontáneos. Cuando las imágenes evocan aquello que representan, manteniendo una alta relación con nociones o hechos asociados a aquello que identifican.
  2. Símbolos por asociación. Cuando las imágenes tienen una asociación espontánea imposible con lo que pretende identificar.

En el siguiente video se explica la importancia de la identidad corporativa: