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Fundamentos del diseño de interiores

Normalmente vengo centrándome en el mundo del diseño gráfico y todas las artes y oficios que giran a su alrededor, pero hoy quiero cambiar para hablar sobre el diseño de interiores y sus fundamentos, en los que podrás comprobar que algunos son compartidos con otras ramas del diseño.

El diseño interiores, también llamado interiorismo, es la disciplina que se encarga de dar forma a la experiencia de los espacios interiores, manipulando los volúmenes y tratando las superficies. Es una práctica creativa que analiza la información, establece una dirección conceptual, refina la dirección del diseño y elabora documentos gráficos de comunicación y de construcción basándose, entre otros, en los siguientes fundamentos:

Sencillez al poder: nuevamente menos es más.

Sí, aquí también menos es definitivamente más. Los diseños minimalistas son una gran forma de mejorar la apariencia y la sensación que ofrece un interior. El correcto uso del espacio y la luz mejorará la estética de las habitaciones haciendo que estas mantengan una apariencia fresca y limpia.

Color consistente.

Si quieres mejorar el aspecto y la sensación que ofrecen las habitaciones tendrás que elegir y trabajar con una paleta de colores correcta para no arruinar la experiencia interna que estés intentando conseguir. Por regla general el blanco es el color de elección más seguro, los colores fuertes funcionan mejor en las habitaciones grandes con mucha luz, mientras que para las habitaciones más pequeñas los colores claros y suaves son los mejores.

Da un toque moderno.

Al incorporar elementos a la habitación asegúrate de añadir un toque moderno con el uso de muebles de estilo, la utilización de colores impactantes o jugando con los tamaños y la distribución de los elementos. No te olvides de los espejos, pueden ayudarte mucho en el diseño del espacio interior.

Forma, volumen y línea.

La forma se produce por la asociación líneas, además de por la configuración externa de los objetos y su silueta. Las formas también influyen notablemente en la percepción del espacio, por ejemplo el círculo atrae la mirada y evoca unidad, el triángulo evoca efectividad y/o agresividad y el cuadrado evoca estabilidad y fuerza.

Otro factor clave es el volumen, lo que mide un cuerpo en el espacio: ancho, alto y profundidad. Para facilitar la visualización y valoración del volumen es necesario que exista espacio a su alrededor.

En último lugar tenemos las líneas, las cuales pueden percibirse en puertas, ventanas, columnas, azulejos, muebles, tejidos… y de ellas depende en gran medida que un ambiente parezca cargado o sobrio, además de transmitir sensaciones, por ejemplo la línea es fina transmite inseguridad y la gruesa aplomo.

¿Te apasiona el diseño de interiores? ¿Crees que se me ha pasado algún fundamento importante?