Seleccionar página

Fundamentos de la composición

Una parte del diseño consiste en ubicar distintos elementos gráficos dentro de un área visual para conseguir con su combinación que sean capaces de aportar un significado, a esto se lo denomina “composición”, la cual hasta principios del siglo XX se consideró como principio fundamental en el arte europeo, hasta que fue desplazada lentamente por la preeminencia en el significado creado en la imagen.

En todas las artes visuales, pero particularmente en la pintura, el diseño gráfico y la fotografía, la composición es planificar y colocar elementos en un trabajo artístico. El término composición significa básicamente “organizar”.

Los diferentes elementos visuales son el vocabulario básico con el cual el diseñador es capaz de expresarse, elementos separados pero que por lo general se relacionan entre sí y también con la totalidad de la obra. Estos elementos son:

  • El color, que permite que se distingan las formas dentro su entorno.
  • La textura, que se refiere a las superficies de las formas.
  • El espacio, que puede estar ocupado o vacío, plano o en perspectiva, para sugerir profundidad.
  • La medida, que se refiere al tamaño de las formas.
  • La dirección, que depende de la relación con el observador, con el marco que la contiene y con otras formas cercanas.
  • La posición, que es juzgada según su relación respecto al cuadro y a las estructuras.
  • La gravedad, quea no es visual, es psicológica. Es la tendencia a atribuir peso o ligereza, estabilidad o inestabilidad, a formas o a grupos de formas.
  • La representación, que es representativa cuando una forma ha sido derivada de la naturaleza o de algo creado por el ser humano. La representación puede ser realista, estilizada o semiabstracta.
  • El significado, que se hace presente cuando el diseño contiene un mensaje.
  • La función, que es el propósito para que sirve el diseño.

Además, la composición convencional puede ser alcanzada utilizando algunas reglas y/o principios:

  • El centro de interés, que es un punto de especial atracción, un foco en la obra.
  • La direccionalidad, que es la trayectoria seguida por el ojo del espectador, que debe conducir la atención alrededor de todos los elementos del trabajo antes de conducirla fuera del cuadro.
  • El contraste, que se trata de la tonalidad del color y las diferencias de luminosidad dentro del cuadro.
  • Evitar la simetría excepto cuando se quiera expresar simetría.
  • La ley del horizonte, que dice que es preferible que la línea del horizonte no divida la obra en dos partes iguales, sino que se ubique de tal forma que acentúe la porción de cielo o de tierra.
  • La regla de los tercios, en la que el objetivo es evitar que el centro de interés y los objetos (tales como el horizonte) corten la imagen por la mitad, poniéndolos cerca de una de las líneas que dividirían la imagen en tres columnas y filas iguales, idealmente cerca de la intersección de esas líneas.
  • La regla de los impares, que indica que se crea una composición más agradable cuando el centro de interés se acompaña de un número par de objetos. Por ejemplo, una imagen de una persona (el centro de interés) acompañada de otras dos personas, tiene más probabilidades de ser percibida como agradable, que una imagen de una sola persona sin un entorno significativo.
  • La regla de la mirada, en la que el artista quiere aplicar la ilusión de movimiento creando una burbuja de contexto en la mente del espectador, afirmando que toda persona o animal dentro de la composición debe tener más espacio libre hacia su parte delantera que lo que ocupa su parte trasera. Un ejemplo sería una imagen de un corredor con espacio en blanco delante de él en lugar de detrás, para indicar el movimiento.
  • La simplificación. Las imágenes con exceso de elementos pueden distraer de los elementos principales. Disminuyendo la cantidad de elementos, existe una probabilidad más alta de que el espectador se centre en los objetos primarios de la composición.
  • La limitación de la profundidad de campo si se utiliza correctamente y en el lugar adecuado, puede colocar todo lo que no es el elemento principal fuera de foco.
  • Las líneas. La línea horizontal no existe en la naturaleza, su apariencia es simplemente la ilusión de un objeto curvo de un relativamente enorme radio (la Tierra) que no puede ser medido de una manera directa. Sin embargo, las formas con segmentos de línea son consideradas elementos lineales para el artista. El exceso de líneas sin un propósito específico crean caos en la obra y pueden entrar en conflicto con el mensaje visual. Las líneas oblicuas transportan un sentido del movimiento y las líneas angulares transportan generalmente un sentido del dinamismo. Las líneas pueden también dirigir la atención hacia el elemento principal o contribuir a la organización. Una imagen llena de las líneas verticales fuertes ofrece la sensación de la altura. Las líneas curvadas se utilizan generalmente para crear un sentido de flujo dentro de una imagen. Comparadas con las líneas rectas, las curvas proporcionan una mayor influencia dinámica.

En el siguiente video, centrado principalmente en la fotografía, podrás ver alguno de estos conceptos.