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L'Homme de Vitruve, Ecce Homo P1050058

El diseño y el dibujo están íntimamente ligados, y aunque el diseñador gráfico no tiene porque ser un buen dibujante, si que es de interés que el diseñador conozca las técnicas básicas del dibujo. El dibujo, para el diseñador, es una herramienta al servicio del proceso de diseño, de la generación, desarrollo y ejecución de ideas, ya que en un momento del proceso creativo aparece la figura del boceto, que es una parte fundamental en el inicio de un proyecto.

Al aprender a dibujar las personas utilizamos formas comprensibles por todos nosotros de manera que cualquiera pueda entender, por ejemplo, el tamaño, si se encuentra delante o detrás y de que tipo de objeto se trata, es por ello que cuantas más formas conozca y mayor sea su repertorio gráfico mejor se podrá expresar a través suyo. En este tipo de aprendizaje no basta con repetir y repetir, hay que captar el principio y usarlo de forma creativa, avanzando de lo más sencillo a lo más complejo, por ejemplo del circulo y el rectángulo a la esfera y el cilindro, acoplando estas formas elementales en una forma unitaria, un conjunto, que debe estudiarse como tal.

Es interesante comenzar experimentando con diferentes materiales para ir encontrando con cual te sientes más cómodo, prueba con rotuladores, plumas, lápices o bolígrafos, así como con diferentes tipos de soporte. Cada trazo expresa algo diferente revelando nuestras actitudes internas, y en el trazo es donde se demuestra la profesionalidad del dibujante. Según el tipo de herramienta y de soporte elegidos el trazo variará, así como la presión que ejerzamos con la herramienta.

La mano ha de educarse para el dibujo a base de practica y constancia, deslizándola con soltura y libertad. Para ello, si tienes ganas de empezar a aprender, te comparto el siguiente video con el que podrás iniciarte con algunos ejercicios para adquirir soltura: