Seleccionar página

Diseño editorial

Lo más sencillo a la hora de valorar el diseño de un libro es fijarnos en su cubierta, dejando casi siempre de lado, en relación con el diseño, la parte interior de este, siendo las “tripas” una parte fundamental que también merece su dedicación al tener por objeto principal el ayudar al lector con, por ejemplo, unos tipos de letra adecuados o con la colocación de los títulos y las notas al píe de página, de ahí la importancia del diseño editorial.

Para tomar decisiones estéticas en el diseño de un libro, lo primero es conocer las partes básicas de que partes está compuesto:

  • Cubierta y sobrecubierta. La sobrecubierta de creo para proteger las tapas de los libros, pasándose a denominar cubierta cuando el libro esta encuadernado en “rústica”.
  • Tapas. Las tapas son las cubiertas duras con las que se encuadernan los libros y suelen estar fabricadas con materiales resistentes.
  • Lomo. El lomo forma parte física de las tapas, y es sin lugar a dudas la parte del libro que más tiempo va a ser visualizada .
  • Anteportada. Su origen data de la época en que no se encuadernaban los libros, y protegía a la portada de manera provisional. Está parte del libro en muchas ocasiones ya no se utiliza.
  • Portada. Es la página principal del libro donde se ofrecerá la información necesaria para ser catalogado.
  • Página de créditos. Es la página siguiente a la portada, en la cual aparecen los datos legales, autor, edición, etc.
  • Indices. Puede haber de varios tipos y encontrarse al principio o al final del libro.
  • Hojas de contenido. Estás serían las páginas que conformarían los capítulos y en su caso el prólogo del libro.

Un factor importante en el diseño editorial es el formato. Los formatos clásicos suelen ser cuadrados, apaisados y verticales. Los formatos cuadrados y apaisados son idóneos para libros con muchas ilustraciones o fotografías, pero el más utilizado es el formato vertical, ya que es el que resulta más cómodo de sujetar.

La estructura reticular por columnas es la habitual en la maquetación del producto editorial, siendo las más utilizadas las configuraciones que van desde una sola columna, para libros de texto, hasta cuatro columnas, para periódicos y revistas.

Otro punto a considerar son los margenes que rodean la zona impresa, debiendo tener en cuenta el espacio requerido para la encuadernación y si van a tener una utilidad tan solo estética o también practica, pero no dejando que sea menor de 1 cm. en ninguno de los lados.

En el siguiente video se habla un poco más sobre este tema: